Ramas de Evolución

[1] Etiopía y Kenia, donde se encontraron fósiles con claros indicios de haber iniciado una estable actitud bípeda tanto en el suelo como en las ramas de los árboles. Vivieron hace 3.700.000 años y la ciencia los ha definido como Australopithecus afarensis.
A lo largo de 200.000 años (unas 33 veces NHE) por unas razones u otras, algunos grupos fueron emigrando a otras zonas de África, asentándose finalmente (tal vez porque ya no había más tierra a dónde ir) en lo que hoy es Sudáfrica. El grupo detenido allí, dadas las diferentes condiciones ambien- tales (clima, flora y fauna) respecto al original lugar [1] creó necesidades vitales que provocaron su adaptación evolutiva; seguían siendo prácticamente como los Australopithecus afarensis, pero ya no exactamente igual, por lo cual, los científicos los denominan como Australopithecus africanus; de ellos también se fueron dando las diferentes etapas evolutivas hasta el propio homo-sapiens, tan sapiens como cualquiera de los otros sapiens, pero con algunos detalles diferenciadores propios de las necesidades experimentadas en los diferentes lugares cercanos a este punto [2] a donde se fueron moviendo y asentando.
Hace 2 millones de años, ambos grupos habían evolucionado hasta un homínido definitivamente bípedo, ajeno a vivir en los árboles, de caminar fluido y seguro, con un porte más humano que simiesco. A los descendientes de los afarensis del grupo [1] los científicos los califican como homo erectus y a los del grupo [2] como homo ergaster, muy similares a los anteriores, pero no exactamente igual dado que descendían de los africanus. Los ergaster fueron ocupando las tierras del cono sur africano, mientras los erectus se fueron extendiendo, unos hacia el oeste y otros hacia el norte, siguiendo el curso del río Nilo.
[3] Era muy lógico y así fue asumido como realidad innegable, que los del Nilo acabaran unos quedándose en el delta del río y cercanías y otros cruzaran el istmo hacia el Sinai; pues ¿A dónde iban a ir esos pobres seres si a la izquierda había un tremendo interminable desierto?
Sin embargo, tal como indique en el número anterior, lo que hoy es el desierto del Sáhara, hasta hace 800.000 AP todo el norte de África era un verdadero vergel; por lo cual, dado que estamos hablando de seres que estuvieron emigrando hace 2 millones o 1,4 millones de años, no podían saber lo que les esperaba más allá en el curso del río, pero sí tenían claro lo que había a los lados este y oeste del punto en el que estuvieran.

No sabiendo lo que existía delante de ellos ni de la existencia de otro continente a la derecha, pues enseguida se encontraban con el mar, muchos decidirían irse hacia la izquierda buscando y aprovechando las condiciones que ofrecía aquel paraíso y alguno de esos grupos cruzó a Hispania.
Desde Lucy en Etiopía hace 3,7 millones de años hasta 1,4 millones de años en que se ha datado el fósil más antiguo de Atapuerca, ese grupo o grupos que pasaron a Hispania pudieron hacerlo incluso durante la glaciación que se dio entre los años 2.450.000 y 2.100.000 AP; eso son 350.000 años (unas 58 veces todo el tiempo de nuestra Historia escrita.
El paso a la península era fácil pues estaba geológicamente más unida a África de lo que está hoy y el nivel del mar era 120 metros más bajo; pero nadie podía vivir más allá de los Pirineos porque todo estaba totalmente congelado.

Nuevamente, es importante considerar la cantidad de tiempo que significa que nadie pudiera vivir en Europa, mientras en Hispania estaban viviendo humanoides, prehumanos y humanos durante ese tiempo y durante las posteriores glaciaciones en que se dieron las mismas situaciones; pues, si alguien logró habitar Europa durante las Inter glaciaciones, acabarían huyendo en cuanto el clima empezara a ser demasiado frío o acabarían muriendo si no habían huido antes; como sería el caso de los homínidos que llegaron a vivir en lo que hoy es Rumanía, hace casi 2 millones de años. Exactamente igual pasó en los demás sitios numerados en el mapa:
[5] Otro grupo de los erectus, que cruzaron el Sinai, eligieron ir hacia el sur y sureste. La península conocida hoy como Arabia, dada la variabilidad de los momentos en que dicha península era verde; fue una simple zona de paso. Por tanto, ese grupo se asentó entre los ríos Tigris y Éufrates, al sur de los montes Zagros; allí y en las zonas adyacentes (hasta la India y más al este) fueron produciéndose las sucesivas evoluciones humanas.
[6] Una rama de los erectus del punto [4] llego hasta ese punto [6] al sur de Siberia, cerca de los montes Altai donde evolucionaron a un tipo algo diferente que ha sido calificado como Homo denisovano que se extendió por todo el oriente lejano dando lugar al Hombre de Pekin, al Hombre de Java y otros; de los cuales así como, en el momento apropiado del deshielo de la última glaciación, un buen grupo pasó a América por el estrecho de Bering, aprovechando amplios pasos helados que unían los dos continentes. La mayoría de estos grupos (incluidos los denisovanos) llegaban a coincidir unos con otros en algún punto, y se producían mestizajes creando nuevas etnias mixtas, principalmente con los neandertales y los sapiens que fueron los que más se movilizaron después de la última glaciación.
Únicamente en el punto [3] Atapuerca (Hispania) hubo una completa secuencia evolucionista in situ. En el resto de los lugares comentados, en sus diferentes zonas adyacentes, unas cercanas, pero otras bien lejanas, las evoluciones fueron dándose produciendo el subsiguiente eslabón.
Atapuerca es el único lugar en el mundo donde se han encontrado cientos de fósiles de cada uno de esos eslabones. Incluso pareciera como si fuese un cementerio común, pues, en una especie de pozo, se han encontrado amontonados una gran cantidad de esqueletos fósiles de las diferentes etapas de la evolución; llamada “Sima de los huesos” por este motivo.
Resumiendo, vemos como (en toda África y Asia) los homínidos iban siendo cada vez más andarines, más hábiles, mejor cazadores, ya con herramientas de caza, para rascar pieles, cortar carnes, raspar huesos, dominando el fuego e iniciando la creación de algunos vocablos para designar los más importantes medios a usar; fueron, a lo largo de años, siglos, milenios, ocupando nuevos lugares, asentándose en una amplia zona por donde hacer un nomadismo estacional y, en algún momento, un grupo joven decidía buscarse su propio nuevo sitio y, unos se quedaban y otros avanzaban geográficamente y, cada grupo, evolucionando (repito: siglos, milenios) a una variante étnica mejor a la anterior.
Lo insólito de Atapuerca es que todos esos avances y mejoras evolutivas se dieron en el mismo sitio; al parecer el lugar era tan rico y completo que nunca, en cientos de miles de años, se hizo necesario moverse de allí; excepto, dándose el factor exceso de población, el que algunos grupos se fueran desligando de ese punto nodriza y ocupasen las mejores zonas que encontraban en la península, así como algunos cruzaron y se asentaron en la zona norte de África, lo que hoy es Marruecos; tal como allí se ha encontrado un fósil sapiens, que seguramente procedía de la península. Cuando un grupo vive con unos hábitos a causa del entorno en el que se mueve; se traslada a otro sitio, evoluciona física y mentalmente y vive conforme a otros hábitos porque las condiciones son diferentes y así sucesivamente hasta haber pasado de homínido simiesco a homo sapiens, no ha creado una cultura más allá de la supervivencia.
Pero, cuando un grupo permanece cientos de miles de años en un mismo sitio, con un nomadismo casi sedentario, el conjunto de modos de vida, costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico e industrial que desarrolla crea una cultura con entidad propia, se crea una nación tribal (si queremos llamarlo así) que da entidad como una sola etnia que a lo largo de los siglos, va evolucionando de homínido a sapiens, pero siempre con sentido de haber sido siempre uno… así fue en la península hispánica, con Atapuerca como centro neurálgico. Había nacido la nación celta.
