Es por esto por lo que, precisamente las generaciones jóvenes de hoy, llevados más por sus sentimientos viscerales que por su razonamiento intelectual, admiten tan fácilmente como verdad cualquier mentira bien presentada y hoy día la IA, al igual que la inteligencia no-artificial, es capaz de presentarnos como total realidad la mayor de las mentiras y el mayor de los absurdos
Desde esta plataforma, voy a compartir las razones que me llevan a calificar como “madre” y “refugio” a Hispania, esa península al suroeste de Europa.
Pero, antes de entrar en materia, creo necesario hacer un Preámbulo:
El afirmar algo como “Hispania, Madre y Refugio”, hay que hacerlo con base en razones y datos convincentes; pero, para que un dato resulte convincente, se necesita que:

Desde esta plataforma, voy a compartir mi tesis académica sobre las razones que me llevan a calificar como “Madre” y “Refugio” a Hispania, esa península al suroeste de Europa.
Pero, antes de entrar en materia, creo necesario hacer un Preámbulo:
El afirmar algo como “Hispania, Madre y Refugio”, hay que hacerlo con base en razones y datos convincentes; pero, para que un dato resulte convincente, se necesita que:
1) Quien lo presenta, lo justifique.
2) Quien lo recibe lo lea con honesta mente abierta y no en una posición monolítica de negar todo lo que no sea igual a lo que ya cree o le resulte molesto admitir esa novedad, sin analizar en absoluto las razones que se le ofrecen.
¿En qué verdades nos podemos basar? Hoy día tenemos una gran fuente de información: la Internet (Red internacional); pero el volumen de mal intencionados retorcimientos de la Historia, el volumen de mentiras, bulos, ideas manipuladoras, etc., etc., es tal, que resulta muy difícil diferenciar y no caer en el engaño.
Sobre todo, las nuevas generaciones que adoptan una comprensible postura de no admitir fácilmente lo de siempre, porque los resultados a la vista y el futuro que se les ofrece, no se corresponde con las exaltaciones religiosas, idealistas, morales, sociales y políticas que durante tantos años y siglos pintaban un presente perfecto.
Es por esto por lo que, precisamente las generaciones jóvenes de hoy, llevados más por sus sentimientos viscerales que por su razonamiento intelectual, admiten tan fácilmente como verdad cualquier mentira bien presentada y hoy día la IA, al igual que la inteligencia no-artificial, es capaz de presentarnos como total realidad la mayor de las mentiras y el mayor de los absurdos. Luego tenemos los obsesionados con los últimos tiempos señalados en el Apocalipsis (Revelación) de la Biblia, como algo inminente.
Hace años, se publicó, hasta con películas, pues lo ratificaba Nostradamus y el infalible (según muchos indigenistas) calendario maya, que ese fin del mundo iba a suceder en diciembre del 2012… y aquí estamos.

Según el Profesor Doctor Antonio Piñero, en su libro “Los Apocalipsis”, no hay un solo apocalipsis, sino que existen 45 textos apocalípticos escritos en los siglos uno antes y después de Jesús de Nazaret.
Todos estos Apocalipsis están enfocados con el mismo esquema: la situación del pueblo judío dominado, sufriendo enormes calamidades, y la terminación de ese escenario tras la caída del malvado más malvado de todos los malvados.
Pero, de los 45, se eligió (no sé en base a qué) el de ese Juan que fue exiliado a una isla desierta y el pobre seguro que comería de lo que buenamente encontraba; posiblemente incluso algunas hierbas que le hizo ver alucinaciones… pero no, en este caso fue revelación de Dios; algo que solo depende de interpretaciones.
Lo cómico es que la mayoría de la gente que espera que esto suceda, que se acabe el mal y se salven los buenos (es decir, ellos) no leen con detalle el apocalipsis de Juan, pues no se fijan en que solo se salvarán 144.000 personas; es decir, el 1,31% de la población mundial actual.
Pero, además serán judíos (12.000 de cada una de las 12 tribus) y que no hayan conocido mujer; por lo cual, deduzco que se salvarán solo las mujeres judías que no sean lesbianas más los judíos solteros, solterones y homosexuales; en buena lógica, no puedo verlo de otra manera.
Alguien dirá que soy irrespetuoso. En absoluto, estoy hablando desde el mayor de los respetos y amor a Dios (aunque la foto que tengo de Dios es algo distinta a la que tienen la mayoría de las religiones y de la que rompen los ateos); precisamente, por lo cual, hablo con total honestidad y sin miedo a que Dios se enfade conmigo.
La religión (y sobre todo el Islam, en lo cual es muy insistente) dice que hay que vivir en el temor de Dios; yo no, yo vivo en el temor de mí mismo, que soy el único que puede engañarse o dejarse engañar.
Dios es el ser al que menos temo porque Él es el máximo amor, justicia y comprensión que pueda existir, dado que no existe nada que no esté en Dios en grado sumo.
El problema no son las religiones, el problema es la interpretación de sus libros sagrados, muy manejados por intereses de unos y otros según qué templos y congregaciones.
Si eso se hace con algo tan elevado como la religión, la visión de Dios y todo lo espiritual ¿Qué podemos esperar de la interpretación de la Historia si no aplicamos una mente abierta y usamos la inteligencia y el raciocinio, que para eso lo tenemos?
Fin del Preámbulo. Dicho todo esto, veamos:
Durante miles de años, la fuente existente para saber sobre hechos en tiempos anteriores solo estaba en la narración oral de una generación a otra; pero, ya sabemos lo que pasa cuando cinco o más personas se cuentan cualquier cosa la una a la otra; cada una de ellas entiende lo que oye, lo interpreta y lo cuenta a su manera (que incluye algún añadido o supresión, a su gusto, conforme su creencia o saber personal), de tal forma que la última persona recibe algo bastante distinto de lo que dijo la primera; imagínate cuando, en vez de personas presentes todas, hablamos de trasmisión entre generaciones.
Sin duda alguna, el tataranieto contará a su hijo algo muy distinto a lo que contó su tatarabuelo.
Por ejemplo: en mi novela “Biografía Kármica” muestro como los iroqueses tenían una leyenda común sobre la creación de la Tierra (la Gran Tortuga), sin embargo, entre las distintas tribus iroqueses había diferencias significativas sobre los descendientes de la Señora del Cielo.
Es fácil concluir que esto los humanos lo solucionaron un poco trasmitiendo ideas con dibujos representativos de la realidad, luego dibujos conforme a símbolos ya comunes dentro de la tribu; de los que posteriormente, usando la primera sílaba del nombre de un dibujo unido con las primeras sílabas de otros, formaban la palabra que querían trasmitir (egipcios).

